¿Se entiende rápido?
Qué hacés, para quién y cuál es el siguiente paso no deberían depender de que la persona “descifre” el sitio.
Pasame tu sitio y te marco 3 puntos concretos que conviene revisar en claridad, confianza, experiencia o camino hacia la consulta. Si todavía no tenés web, analizamos qué estructura tendría sentido para tu negocio.
Qué hacés, para quién y cuál es el siguiente paso no deberían depender de que la persona “descifre” el sitio.
Revisamos jerarquía, información, credenciales reales, coherencia visual y fricciones que puedan generar dudas.
Un buen sitio no empuja botones por todas partes: construye contexto y hace evidente la acción correcta cuando corresponde.
La revisión inicial busca detectar los tres puntos con mayor impacto práctico para tu caso. Puede ser un problema de mensaje, estructura, confianza, mobile, conversión o una combinación.
No necesitás un brief técnico. Estos datos sirven para mirar el sitio con el objetivo correcto, no solo desde lo visual.
Si la mejor decisión es un ajuste puntual, un rediseño, una web nueva o simplemente no tocar ciertas partes, la recomendación debería partir de eso.